Confieso que nunca conseguí resolver el Cubo de Rubik (o cubo mágico), y cuando observaba en televisión cómo algunos individuos lo conseguían a velocidad de vértigo, me parecía cosa de magia (Un experto es capaz de ejecutar entre 2 y 5 giros de las caras del cubo por segundo).
El último reto conseguido a propósito de este rompecabezas mecánico inventado por el escultor y profesor de arquitectura húngaro Ernö Rubik en 1974, es descubrir el número mínimo posible de pasos para resolverlo.
El número ha sido llamado “número de Dios”, y se ha establecido en 20. 20 únicos pasos. Para ello se tuvo que calcular todas las posiciones posibles con el cubo (Con 43.252.003.274.489.856.000 posiciones posibles para el cubo), una tarea que hasta hace poco era imposible, según el profesor Morley Davidson, matemático de la Universidad de Kent y miembro del grupo de investigadores que han conseguido llegar al “número de Dios”.

Leer es una actividad muy propia del ser humano actual, pero es relativamente reciente. El posar nuestros ojos sobre pulpa de árbol prensada y manchada por miles de insectos de tinta tiene muy poco de natural. 
Desde Gaussianos nos encontramos con la sorprendente habilidad para el cálculo mental de Alberto Coto, de 36 años, y que posee multitud de record Guinness de cálculo mental. Sin duda, sus cifras son asombrosas: sumar cien cifras escogidas al azar en 19,23 segundos no es moco de pavo. Imaginaos cuántos segundos necesitaríais tan sólo para leerlas…
Una de las grandezas de las matemáticas es la capacidad de poder de trabajar con objetos que no podemos imaginar con nuestra mente. Un ejemplo claro es la posibilidad de gestionar formas en espacios de infinitas dimensiones. Vamos a ver las curiosidades que podemos extraer de dos cuerpos infinitodimensionales como la esfera y el cubo. La definición de esfera que encontramos en 



