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		<title>Magazine - brillo</title>
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Xatakaciencia es un weblog colectivo dedicado a la divulgación científica, la ecología y el cambio climático		</description>
		<pubDate>2012-02-14 05:20:39</pubDate>

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      <title><![CDATA[Mirando el cielo: el brillo de la Luna y magnitudes estelares]]></title>
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      <pubDate>Fri, 02 Jul 2010 06:40:33 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2010/07/cieloestrellado1.jpg" alt="" />Imaginad que estáis andando por un sendero en mitad de un bosque y entonces echáis un vistazo al cielo. ¿Qué veréis? Si hay suerte, lo primero que os llamará la atención es <strong>la Luna</strong>, a una distancia media de <strong>385.000 km</strong> (lo cual es poca distancia si tenemos en cuenta que el Sol se encuentra a 150.000.000 km).</p>

	<p>La Luna refulge de esa manera porque es como un gran espejo en el que se refleja la luz del Sol. Pero, a pesar de todo, <strong>el albedo de la Luna</strong> (es decir, su poder reflectante) es de sólo un 7 %. Es decir, que sólo un 7 % de la luz del Sol que cae sobre su superficie se refleja hacia el espacio. A pesar de todo, ese mínimo reflejo es suficiente para que veamos el sendero en plena noche. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>La Teoría de Orfeo</strong> propone que había un planeta del tamaño de Marte orbitando entre el propio Marte y la Tierra. Colisionó con nosotros apenas de refilón y… la Luna acabó siendo parte de ese planeta y parte del nuestro.</p>

	<p>Si no hay Luna llena, entonces podremos observar con mayor definición el inmenso mantel de <strong>estrellas desparramadas</strong>. Unas parpadean y otras, no. Las que parpadean son estrellas. Las que no parpadean son planetas. </p>

	<p>Existen alrededor de unas 6.000 estrellas visibles a simple vista y, desde un punto u otro de la superficie terrestre, pueden verse aproximadamente unas 2.000. </p>

	<p>Las más luminosas son <strong>las estrellas de primera magnitud</strong>, que es el nombre que les dio Hiparlo, el mayor astrónomo de todos los tiempos antiguos. Nacido en Turquía alrededor del año 190 a. C., Hiparco completó el primer catálogo estelar conocido y dividió las estrellas visibles en seis categorías que seguimos usando hoy en día y que van desde las de primera magnitud a las de sexta. </p>

	<p>En 1856, su escala fue estandarizada por el astrónomo inglés <strong>Norman Pogson</strong>, que definió la magnitud 1 como 100 veces más brillante que la magnitud 6, haciendo que cada magnitud fuera 2,51 veces más luminosa que la que sigue.</p>

	<p>Una estrella muy luminosa podría ser de magnitud 0 (dos veces y media más brillante que una de magnitud 1). O incluso de magnitud -1 (dos veces y media más brillante que una de magnitud 0). </p>

	<p>Un ejemplo de estrella muy brillante no sólo porque esté cerca sino porque es muy grande es <strong>Betelgeuse</strong>, en la constelación de Orión. Tiene magnitud 0,5 y pertenece a una clase de estrellas llamadas “<em>gigantes rojas</em>”. Es tan enorme que, si pusiéramos el Sol en su centro, <strong>la órbita de la Tierra estaría contenida dentro de su circunferencia</strong>. </p>

	<p>El brillo de cualquier fuente luminosa disminuye de acuerdo al cuadrado de su distancia. Es decir, que si dos luces idénticas se colocan de forma que una esté el doble de lejos que la otra, <strong>la más cercana parecerá cuatro veces más brillante</strong>. </p>

	<p>Esto también se aplica a las estrellas, naturalmente. Así pues, <strong>Rigel</strong> y <strong>Capela</strong> parecen tener la misma luminosidad, pero Rigel está 20 veces más lejos que Capela. Si Rigel estuviera tan cerca como Capela, entonces la Tierra recibiría 20 &#215; 20 = 400 veces más luz y parecería 400 veces más brillante que ahora. (Su luminosidad real es 60.000 veces mayor que la del Sol). </p>

	<p>Vía | <em>Historias curiosas de la ciencia</em> de Cyril Aydon</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[El nombre de las estrellas]]></title>
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      <pubDate>Thu, 22 May 2008 07:12:42 +0000</pubDate>

      <author>Víctor Puente</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image4238" src="http://img.xatakaciencia.com/2008/05/v.jpg" class="izquierda_sinmarco" alt="Constelación de Orión" />Desde las civilizaciones más antiguas, las <strong>estrellas</strong> se han considerado agrupadas en constelaciones, cada una con un nombre especial. Los griegos y los romanos designaron con nombres propios a las <strong>estrellas más brillantes del cielo. </strong>La mayoría de estos nombres hacen referencia a dioses y héroes, pero también encontramos seres fantásticos y objetos diversos, la mayoría de ellos relacionados con la mitología (Sirio, Arturo, Polaris, etc).</p>

	<p>Durante la Edad Media, los astrónomos más importantes fueron los <strong>árabes</strong> y denominaron en su lengua a las estrellas más brillantes, también con nombres propios (Aldebarán, Rigel, etc). </p>

	<p>El elevado número de estrellas hizo necesario un sistema más práctico de denominación. Así, en 1603, el alemán <strong>Johannes Bayer</strong>, publicó un atlas de mapas estelares en el que se indicaban las estrellas de cada constelación <strong>utilizando letras del alfabeto griego</strong>, a las que seguía el genitivo del nombre latino de la constelación en la que se hallaba. El orden que utilizó fue el de los brillos dentro de cada constelación: denominó <strong>α</strong> a la estrella más brillante de la constelación, β a la siguiente, y así sucesivamente (γ,δ,ε,...). El uso del sistema de Bayer resulta muy práctico porque permite conocer la constelación en que se encuentra cada estrella y el lugar que ocupa por su brillo.<!--more--></p>

	<p>Sin embargo el elevado número de estrellas dificultó la denominación de Bayer, al no ser suficientes las 24 letras griegas. Por ello, en 1712 el astrónomo inglés <strong>John Flamsteed</strong> recurrió al empleo de números en lugar de las letras. Este número, asignado a cada estrella, correspondía con una de sus coordenadas celestes.</p>

	<p>En ambos sistemas, a las letras o números, les sigue el genitivo latino del nombre de la constelación. Por ejemplo, la estrella Aldebarán, la más brillante de la constelación de Tauro, se conoce como <em>α Tauri</em> en el sistema de Bayer, y <em>87 Tauri</em> en el sistema de Flamsteed.</p>

	<p>Más información | <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Denominaci%C3%B3n_de_Bayer">Wikipedia</a>, <a href="http://perso.wanadoo.es/antoni.salva/catalogos_cas.html">Wanadoo</a><br />
En Genciencia | <a href="http://www.xatakaciencia.com/2007/10/29-la-constelacion-de-orion">La constelación de Orión</a>, <a href="http://www.xatakaciencia.com/2008/04/01-estrellas-brillo-y-magnitud">Estrellas: brillo y magnitud</a></p>      ]]></description>
      </item>
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      <title><![CDATA[Estrellas: brillo y magnitud]]></title>
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      <pubDate>Tue, 01 Apr 2008 09:11:22 +0000</pubDate>

      <author>Víctor Puente</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image4128" src="http://img.xatakaciencia.com/2008/04/orion.jpg" class="centro" alt="Magnitudes de las estrellas de Orion" /><br />
A simple vista puede apreciarse que hay unas estrellas que son más brillantes que otras. Los griegos ya intentaron clasificar las estrellas según su brillo; <strong>Hiparco</strong> introdujo las bases de la clasificación que se utiliza hoy en día: el sistema de magnitudes. <a href="http://www.xatakaciencia.com/2007/10/23-hiparco-un-hombre-entregado-al-universo">Hiparco</a> clasificó las estrellas en categorías, que denominó magnitudes. La primera categoría o primera magnitud correspondía a las estrellas más brillantes que eran visibles poco después de la puesta de Sol. Las estrellas que eran aproximadamente la mitad de brillantes las denominó de segunda magnitud, y así sucesivamente hasta las de sexta magnitud, que son las estrellas más débiles visibles a simple vista en una noche clara.</p>

	<p>En el <strong>siglo XIX</strong>, en un intento de mejorar la escala de magnitudes, se observó que las estrellas de sexta magnitud son unas 100 veces más débiles que las estrellas de primera magnitud, lo que supone que entre dos magnitudes sucesivas exista una diferencia de brillo de aproximadamente 2,5. Además se establecieron algunas estrellas como referencia a partir de las cuales se podían medir los brillos del resto de las estrellas.<!--more--></p>

	<p>Una de las características de la escala de magnitudes es que <strong>la magnitud aumenta cuando el brillo disminuye</strong> y viceversa. Por ejemplo, una estrella de primera magnitud, fácilmente visible a simple vista es 100 veces más brillante que una de sexta magnitud, apenas visible a simple vista. La consecuencia de todo ello es que los objetos muy brillantes adquieren magnitudes negativas. Por ejemplo, una estrella que sea aproximadamente 2,5 veces más brillante que otra de primera magnitud, tendrá una magnitud menos, por lo que al restar 1 a 1, tendrá magnitud 0. Si tenemos otra estrella que a su vez sea 2,5 veces más brillante que otra de magnitud 0, tendrá magnitud -1, y así sucesivamente. El astro más brillante del cielo es el Sol con una magnitud de -26,8, después le sigue la Luna llena con una magnitud de -12,6 y a continuación Venus con una magnitud de -4,4. </p>

	<p>No obstante, estas magnitudes corresponden al objeto tal y como se ve en la bóveda celeste, denominándose<strong> magnitud aparente</strong>. El brillo que podemos medir de las estrellas en el cielo, no nos da una indicación real de lo luminosa que es una estrella. Una estrella poco luminosa pero cercana al Sistema Solar puede aparecer más brillante que otra que sea más luminosa pero que esté más lejos. </p>

	<p>Es por ello que para comparar las estrellas se calcula el brillo que tendrían si estuviesen situadas a una distancia fija, que arbitrariamente se ha escogido de 10 parsecs o 32,6 años luz. A ese brillo se le denomina <strong>magnitud absoluta</strong>.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.astrogea.org/VARIABLE/mag~1.htm">Astrogea</a><br />
En Genciencia | <a href="http://www.xatakaciencia.com/2007/10/23-hiparco-un-hombre-entregado-al-universo">Hiparco: un hombre entregado al Universo</a>, <a href="http://www.xatakaciencia.com/2007/10/29-la-constelacion-de-orion">La constelación de Orión<br />
</a></p>      ]]></description>
      </item>
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