
Un grupo de científicos ha descubierto un método para modificar la disposición atómica de un grupo importante de materiales electrónicos y alterar sus propiedades magnéticas. La innovación radica en que utilizan pulsos de luz en el rango del terahercio (un rango correspondiente a 0.1 – 1 mm en las longitudes de onda), sin calentar el material.
Agitar sin calentar
El motor eléctrico más pequeño del mundo
Químicos de la Universidad de Tufts (Medford, Massachusetts) han desarrollado la primera molécula motor eléctrico, lo que potencialmente puede crear una nueva clase de dispositivos que podrían ser utilizados en aplicaciones que van desde la medicina hasta la ingeniería.
Xi-sub-b, una nueva partícula subatómica encontrada
Hace apenas unas horas, se ha anunciado desde Fermilab el hallazgo de otra partícula subatómica nueva que viene a completar un poco más el puzzle que constituye la realidad.
No ha sido una sorpresa sino una confirmación: se sospechaba su existencia pero es la primera vez que ha sido detectado con instrumentos de laboratorio. Su nombre es Xi-sub-b. Para encontrar una partícula tan esquiva, se tuvo que hacer de forma indirecta mediante un patrón de desintegración de partículas, para lo cual tuvieron que suceder 500 billones de colisiones.
Xi-sub-b es un partícula formada por tres quarks (es decir, que pertenece a la familia de los bariones): un quark extraño, un quark arriba y un quark abajo.
Si pones un diamante al sol perderá átomos de carbono
¿Los diamantes son para siempre? Según se mire. Si se mira con un microscopio, la respuesta debe ser que no. Porque un diamante expuesto al sol pierde peso, concretamente átomos de carbono. Los usuarios de joyas, sin embargo, podéis estar tranquilos: la pérdida no es apreciable a simple vista (la tasa de pérdida es muy lenta, incluso con una lámpara UV de mercurio típica en un laboratorio se necesitarían alrededor de 1.000 años para eliminar un microgramo de diamante).
A pesar de ser uno de los materiales más duros conocidos, esta pequeña pérdida de átomos podría ser de gran ayuda para los investigadores que trabajan para aprovechar las excepcionales propiedades ópticas y electrónicas de los diamantes.
Viva la serendipia (I): el mendrugo de pan atómico
La mayoría de gente cree que los hallazgos científicos son fruto del esfuerzo y de un largo proceso de ensayo y error. Sí, algunos hallazgos científicos florecen de esta forma. Pero sólo algunos. Un gran número de descubrimientos científicos son fruto del azar, de la pura chiripa del investigador, de estar buscando una cosa y encontrar otra.
A este proceso azaroso se le conoce por el nombre de serendipia. El verdadero motor de la ciencia. La palabra fue acuñada por Horace Walpole en una carta a su amigo Horace Mann, en 1974. En la carta se hacía referencia a un cuento de hadas titulado Los tres príncipes de Serendip, los cuales “siempre estaban haciendo descubrimientos, por accidente o sagacidad, de cosas que no se habían planteado”.
Obviamente, para que se produzca la serendipia deben darse dos requisitos: que el investigador dedique muchas horas a su trabajo (aunque sea buscando otra cosa) y que su preparación sea lo suficientemente profunda como para darse cuenta de que ha descubierto algo importante (aunque no sea lo que buscaba).
En esta serie de artículos sobre la serendipia, pretendo presentaros los casos más famosos y también los más estrambóticos.
Descubiertas dos nuevas partículas subatómicas
Científicos de la Universidad de Pittsburgh y de la Universidad Carnegie Mellon anunciaron hace un par de días que en el curso de sus investigaciones en el detector del acelerador de partículas Fermilab (CDF) descubrieron la existencia de dos nuevas partículas subatómicas previstas en la teoría pero de cuya existencia real no se tenían noticias hasta este momento.
Las partículas, denominadas sigma sub b y, al igual que los protones y los neutrones, están formados por tres quarks, por lo que se encuadran dentro del grupo de los bariones. Ambos tienen más de seis veces la masa de un protón.
Existen seis tipos de quarks: up, down, strange, charm, bottom y top (u, d, s, c, b y t, respectivamente). Los dos tipos de bariones descubiertos por el CDF tienen la estructura u-u-b y d-d-b, mientras que los protones están formados por u-u-d y los neutrones por d-d-u. La vida de las “nuevas” partículas es extremadamente corta, minúsculas fracciones de segundo.
En las instalaciones del Fermilab, el acelerador de partículas más importante del mundo, se intentan recrear las condiciones de la materia previas al big bang, creando materia exótica, a la que pertenecen las partículas sigma sub b. A diferencia de la materia actual, que sólo contiene quarks u y d, en la exótica están presentes también los otros tipos.
