La Gran Barrera de Coral, que todos descubrimos gracias al capitán James Cook en 1770 y que supone uno de los mayores arrecifes del mundo, ejemplo de biodiversidad y belleza natural, catalogado como patrimonio de la humanidad, podría resultar gravemente dañado.
Supuestamente la culpa de ello sería el intento de un carguero chino, el Shen Neng 1 de buscar un atajo fallido en su ruta (el barco estaba a 12 kilómetros fuera de la ruta oficial), embarrancando así el sábado pasado en la Gran Barrera de Coral australiana.
El Shen Neng podría llegar a ser algo así como la versión marítima de Gengis Khan si no se evita que las 975 toneladas de petróleo que transporta lleguen a los arrecifes, cuyos ecosistemas albergan una gran biodiversidad. El barco, además, también lleva 65.000 toneladas de carbón.

Un estudio publicado en la revista PLoS ONE y llevado a cabo por un equipo de investigadores de la Universidad de Carolina del Norte, asegura que los corales del océano Pacífico están desapareciendo, incluso a un ritmo superior de lo que ya se temía. Se considera que sólo quedan la mitad de los que había en los años 60.