Ahora que la superpoblación empieza a ser un problema a tener en cuenta, investigar en anticonceptivos resulta más que pertinente: lo de la abstinencia no parece muy eficaz, además de ser tremendamente frustrante (a no ser que creas con suficiente convicción que algún día serás recompensado en el más allá por ello… y aún así).
Sin embargo, hay una mala noticia para todos. El anticonceptivo masculino ha resultado ser un fracaso debido a los efectos colaterales que produce. (La buena noticia os la revelaré al final de esta entrada, paciencia).
La fase de prueba de una inyección anticonceptiva para hombres realizada en diversas partes del mundo por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se interrumpió debido concretamente a que 1 de cada 10 hombres que participaron en la prueba sufrieron depresión, aumento de peso, incremento del deseo sexual y acné.

El anuncio del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de utilizar la castración química en los casos de pederastas reincidentes, ha dado mucho que hablar.