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¿Cómo impedir que los pájaros se acerquen al motor de un avión?

¿Cómo impedir que los pájaros se acerquen al motor de un avión?
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Son muchos los que sufren fobia a volar, sobre todo si en el vuelo ponen aquel capítulo de En los límites en la realidad en la que un gremlin con pinta de Depredador se cuelga en el ala de un avión comercial para destruir sus motores. Sin embargo, el riesgo real a morir en un vuelo es realmente pequeño: en el campo de la seguridad aeronáutica se conoce como Q: riesgo de morir en un vuelo elegido de manera aleatoria, y cuando os subáis al próximo vuelo nacional, vuestras probabilidades de morir (el Q) serán de una entre 60 millones. Eso significa que podríais volar cada día durante los próximos 164.000 años antes de perecer en un accidente de aviación.

Para que os hagáis una idea con más perspectiva de estas cifras, el Q en un viaje en coche es alrededor de 1 entre 9 millones, casi 7 veces que el riesgo de morir en un vuelo nacional.

Con todo, hay un factor que incrementa los riesgos: los pájaros.

Cuando un motor de avión absorbe un pájarlo, el animal puede atascar la turbina y parar el motor. Es conocido el caso de una bandada de gansos que atascó ambos motores de un Airbus A320 de 150 pasajeros justo después de despegar del aeropuerto de LaGuardia en enero de 2009, lo que obligó al piloto a hacer un aterrizaje de emergencia en el río Hudson.

Aunque una posible solución a estos percances podría ser el cubrir los motores con una pantalla o una serie de barras, el hecho es que no es nada práctico. Un ganso medio que pesa 5,4 kg impacta contra un avión que viaja a unos 200 km/h en el despegue. Esta es más o menos la misma fuerza que tirar un piano de cola desde el segundo piso de un edificio. Además, cualquier pantalla crearía turbulencias e impediría que la libre circulación de aire llegara al motor, debilitándose así su propulsión. Y si la pantalla se rompiera con el impacto, también podría ser absorbida por el motor, causando aún más daños.

Las regulaciones de la Administración Federal de Aviación exigen que, antes de que cada nuevo motor se apruebe, debe demostrar que se puede apagar con seguridad después de haber absorbido el cuerpo de un pájaro de 1,8 kg. El problema es que un ganso de Canadá puede llegar a pesar hasta 6,4 kg, así que la prueba no es muy rigurosa.

Así pues, las estrategias que también usan los aeropuertos para evitar estos accidentes pasa por drenar las lagunas donde se agrupan las aves o asustarlas con petardos. La Administración de Aviación Federal también está trabajando en un radar que detecte pájaros, muy similar al que se ha empleado en el Centro Espacial Kennedy desde que un buitre impactó con una lanzadera espacial en 2005.

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