Un grupo de ingenieros eléctricos de la Universidad de San Diego (California), están construyendo un bosque de pequeños nanoárboles. Estos diminutos ‘nanowires’ son capaces de transformar el agua en combustible de hidrógeno, a partir de la energía solar, y sin necesidad de usar combustibles fósiles.
Estos ‘nanowires’ están formadosd por abundantes materiales naturales como el silicio y el óxido de zinc, por lo que ofrecen un medio económico para entregar combustible hidrógeno a gran escala. Esta investigación se ha publicado en la revista Nanoscale.
Según José Manuel Soria, Ministro de Industria, España ampliará sus operaciones en la Central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) por cinco años más, hasta 2019.
Hay que tratar de aprovechar al máximo sus fuentes de energía, no podemos privarnos de utilizar cualquiera de nuestros recursos energéticos. Necesitamos una buena mezcla, una buena combinación de fuentes de energía
Agregó el Ministro después de emprender un programa de austeridad debido a la recesión económica.
La decisión fue declarada como “irresponsable“ por parte de los ecologistas.
Tailandia inauguró la primera planta de energía solar construida en el país por una compañía española, Assyce, para suministrar electricidad a cerca de un millar de hogares.
El GIR (Grupo de Investigación Reconocido) de Ingeniería de los Fluidos de la Universidad de Valladolid, en colaboración con la Universidad de Mohammed V de Rabat (Marruecos), ha trabajado en el uso de las corrientes oceánicas como fuente de energía, en particular, en el diseño de una turbina de tipo OWC (siglas en inglés de Columna de Agua Oscilante) para aprovechar la energía de las olas.
Se trata de una instalación que, colocada en puertos, aprovecha la fuerza de las mareas para crear energía.
Es una especie de cámara que, al subir y bajar el oleaje, el agua entra en ella. Al ascender el nivel de agua el aire que está por encima sale y es ese aire el que, al pasar por la turbina, hace que gire y que se obtenga la energía eléctrica que va a las torres de alta tensión
Detalla el coordinador del grupo vallisoletano, César Méndez.
Un grupo de científicos ha descubierto en el Golfo de Cádiz sedimentos que aportan nuevas pistas sobre la potencialidad energética de la zona, el impacto del cambio climático y la periodicidad de los movimientos tectónicos.
Estás fuera, lejos de casa, desesperado porque la batería de tu teléfono móvil está vacía y tienes varias llamadas pendientes. Los ciudadanos de Belgrado ya no tienen por qué preocuparse: pueden cargarla gratis en la calle con un dispositivo que funciona con energía solar.
El siglo XXI, además de por otras muchas cosas, se caracteriza por ser el siglo de la crisis energética. El bombardeo mediático sobre las energías renovables y la crisis del petróleo nos alcanza a diario. Hay tecnologías que son muy populares, como la energía solar o la energía eólica, pero existen otras alternativas que no gozan del mismo grado de popularidad y ofrecen grandes posibilidades.
Uno de los campos con mayor potencial y a la vez menos explorado, es el de las turbinas eólicas en alta mar. La empresa norteamericana Principle Power junto a Energías de Portugal acaba de presentar su nuevo proyecto: una turbina eólica flotante cuyo objetivo es transformar energía en alta mar y transportarla hasta tierra firme.
La gran diferencia de este proyecto frente a otras turbinas es su localización en alta mar, donde existen mejores corrientes de aire. Este tipo de plataformas se construyen en tierra y luego se transportan hasta su lugar de instalación, que será a unos 400km de Portugal.
Un nuevo estudio publicado en la revista Science analiza los cambios necesarios en la infraestructura y en la tecnología para llegar a una meta agresiva en la reducción de emisiones.
El estudio fue realizado por científicos del Lawrence Berkeley National Laboratory (Berkeley Lab) y la consultora de San Francisco de Energía y Economía Ambiental (E3).
Los investigadores describen un tiempo no tan lejano en el que las luces, electrodomésticos y otros dispositivos son empujados a niveles sin precedentes de eficiencia energética y la electricidad es generada sin emisiones de CO2 a la atmósfera.
Y lo más importante, coches, sistemas de calefacción y otros equipos que necesiten petróleo o gas natural, funcionarán por electricidad.
Leo en The Globe and Mail que un grupo de científicos acaba de completar un estudio en el que afirman que colocando plantas de energía solar en órbita podría solucionar el problema energético para nuestra civilización. Aseguran además que podría conseguirse en menos tiempo del que nos creemos con la tecnología actual.
El simple gesto de sustituir la caldera tradicional por una de condensación puede reducir un 30% de la factura de gas, ha explicado el responsable de prescripción Bosch Termotecnia de España, Oscar Cayón.