Partes de tu cuerpo que no sirven para nada o para casi nada (y III)

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Apéndice. También llamado apéndice vermiforme, apéndice vermicular o apéndice cecal. En los adultos, el apéndice mide por término medio unos 10 cm de largo, aunque puede variar entre los 2 y 20 cm. El diámetro del apéndice es normalmente menor de 7 u 8 mm. Este estrecho tubo muscular unido al intestino grueso servía como área especial para digerir la celulosa cuando la dieta de los humanos consistía más en proteínas vegetales que en animales. En la actualidad, las hipotéticas funciones que podría realizar el apéndice van desde la linfática, exocrina o endocrina hasta la neuromuscular. Sin embargo, la mayoría de los médicos y científicos sostienen que el apéndice carece de una función significativa. Actualmente investigaciones recientes han demostrado que en los lactantes menores, funciona como válvula de escape para los gases.

Se han dado casos de personas a las que, mediante laparoscopia o laparotomía, se les ha descubierto la ausencia congénita del apéndice, aunque estos casos son muy raros y sólo se dan aproximadamente en una de cada 100.000 personas.

Las dolencias más comunes del apéndice en los humanos son la apendicitis (que puede derivar en peritonitis) y el carcinoide. La operación para extirpar el apéndice es la apendicectomía. la apendicitis es causado por inflamación del apéndice o por el desvío de algún alimento.

Algunos dicen que el apéndice también sirve para abultar los honorarios del médico.

Decimotercera costilla. Nuestros parientes más cercanos, los chimpancés y gorilas, cuentan con un juego extra de costillas. La mayoría de nosotros tenemos 12, pero el 8% de los adultos cuentan con un par de más.

Coxis. El coxis es la “rabadilla”; el hueso inferior de la columna vertebral. Estas vértebras fusionadas son todo lo que quedan del rabo que la mayoría de los mamíferos aún emplean para mantener el equilibrio y para la comunicación. Nuestros ancestros homínidos perdieron la necesidad del rabo cuando comenzaron a caminar erguidos. Las verdaderas fracturas de coxis son poco frecuentes y usualmente involucran amoratamiento en el hueso o estiramiento de los ligamentos.

Dedo pulgar del pie. Los simios y los monos trepadores emplean todos los dedos de sus pies para asirse o colgarse de las ramas. Los humanos necesitan principalmente el dedo pulgar del piel para mantener el equilibrio mientras caminan erguidos. Este ejemplo de evolución constituye una re-especialización, es decir, la adaptación de un órgano primitivamente evolucionado para una función específica a otra muy distinta, que no se materializó por completo hasta trascurridos unos diez millones de años.

Vía | Meridianos

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